Blog for Papers

Sobre cómo comunicamos la investigación en comunicación

Estructurando el resumen de un texto

El título y el resumen de un artículo científico son a menudo lo único que se lee un investigador, falto de tiempo por naturaleza y más en la inflacionaria época investigadora actual. Esta primera impresión que se obtiene de un artículo a través de título y resumen resulta clave para el recorrido y el impacto que tendrá el trabajo publicado. También es lo primero que leen los revisores de ese texto, que normalmente trabajan gratis y a los que, por tanto, hay que facilitarles el trabajo ya desde la primera línea.

Los resúmenes también fueron durante mucho tiempo, especialmente en la era pre-Internet, una fuente importante de acceso a la literatura científica. En comunicación existe todavía Communication Abstracts, una publicación que desde 1978 recoge los resúmenes de los artículos publicados en más de 300 revistas del ámbito.

Por la importancia del resumen escribo hoy sobre un tipo específico, los resúmenes estructurados. Lo que diré es válido tanto para artículos científicos como para comunicaciones a congresos.

Un resumen estructurado sintetiza el contenido del artículo o de la comunicación a través de una serie de apartados lógicos en toda investigación científica, como objetivos, método, resultados y aportación al conocimiento establecido. A menudo estos apartados se presentan claramente separados por párrafos y con títulos específicos. También suelen ser resúmenes algo más extensos que los habituales. La idea que hay tras ellos es la de organizar la información fundamental del texto para ayudar a lectores a decidir si leen el artículo completo o asisten a la conferencia.

Para el autor, los resúmenes estructurados facilitan el redactado, con una estructura casi mimética de uno a otro. Además, son aplicables a cualquier tipo de investigación, ya sea cuantitativa o cualitativa, aunque no resulta tan aplicable para artículos teóricos.

Aunque habituales en medicina, no son tan comunes en ciencias sociales. De hecho, no recuerdo ninguna revista española de comunicación que utilice este sistema de resúmenes. En una área próxima, biblioteconomía y documentación, la revista BiD. Textos de biblioteconomia i documentació pide a sus autores de la sección ‘Artículos’ un resumen estructurado en tres partes: objetivos, metodología y resultados. Un ejemplo puede verse aquí.

InfoFuera de nuestras fronteras tampoco es demasiado habitual encontrar este formato de resumen en las revistas de comunicación. Un ejemplo es el de Info: the Journal of Policy, Regulation and Strategy for Telecommunications, Information and Media, de Elsevier. En las normas de publicación señalan que el resumen debe estar estructurado con al menos cuatro partes: objetivo, diseño/metodología/aproximación, resultados y originalidad/valor. Adicionalmente también pueden incluirse limitaciones/implicaciones de la investigación, implicaciones prácticas e implicaciones sociales. Veamos qué forma adopta en la práctica este formato con un ejemplo del último número de la revista:

Purpose - This study analyses how the media plays its role in the ICT debate in a developing country context, by way of analysing the media discourse surrounding the South African Broadband Policy.
Design/methodology/approach - The study adopts a critical approach and uses critical discourse analysis, employing Habermas’s theory of communicative action. Data for the study include the media reports on the South African Broadband Policy.
Findings - It is noted that: the media discourse was systematically distorted; the discourse was driven mainly by the government; and many actors were systematically excluded from the discourse, or opted not to engage in the debate. The low-income category, the very group that should benefit from the policy, was excluded from the debate. The study notes further that the status of key actors in the policy affected the media’s perception of the policy.
Originality/value - To increase the chances of success for policy, there is a need to include all stakeholders in the policy debate. This study notes how some actors were left out, and how others opted not to engage in the debate, which points to the need for strategies to promote participation in policy debate. It is noted, too, that the distortions could have resulted from lack of skills in the media, the enhancement of which could address the problem.

Chigona, W.; Vergeer, J.W.; Metfula, A.S. (2012). The South African Broadband Policy: In the Eyes of the Media. Info: the Journal of Policy, Regulation and Strategy for Telecommunications, Information and Media, 14(4).

Se trata de una política editorial de Elsevier, ya que otras revistas de la casa como Journal of Communication Management, Journal of Research in Interactive Marketing o Corporate Communications: An International Journal utilizan el mismo formato.

¿Y qué dice la investigación sobre los resúmenes estructurados? Básicamente que son más informativos y que resultan más accesibles para los lectores, ya que éstos pueden acceder rápidamente al bloque de información que más les interesa.

James Hartley es uno de los investigadores que más se ha preocupado sobre este aspecto tan concreto de la escritura científica. Uno de sus últimos trabajos deja bien a las claras las ventajas de este tipo de resúmenes frente a los tradicionales. Y concluye, de forma muy práctica, recordando a los autores que pueden emplear el formato del resumen estructurado en un resumen convencional, simplemente eliminando los títulos identificativos. Un truco que normalmente funciona.

Hartley, J.; Betts, L. (2009). Common Weaknesses in Traditional Abstracts in the Social Sciences. Journal of the American Society for Information Science and Technology, 60(10): 2.010-8.

Uno de los argumentos habituales de los editores en contra de la introducción de los resúmenes estructurados es que ocupan más espacio de la revista, lo que el propio Hartley ha demostrado que no siempre sucede y que, en todo caso, ofrece otras ventajas.

Hartley, J. (2002). Do structured abstracts take more space? And does it matter? Journal of Information Science, 28(5): 417-22.

Creo que sería bueno que se introdujera este tipo de resúmenes. Personalmente, una vez realicé uno para un congreso nacional y la experiencia fue muy positiva. El formato me obligó a formalizar mucho más mi propuesta, igual que me sucedió cuando lo escribí como resumen de un artículo. Los organizadores de ese congreso nacional también reconocieron que el resultado fue mucho mejor y facilitó la evaluación de los textos. Las ventajas son claras y comprobadas para autores, revisores, lectores y editores. Por su importancia, el resumen requiere que le dediquemos más atención y cuidado del que habitualmente le concedemos.

Visualización de la investigación

Hoy presento un pequeño ejercicio exploratorio sobre visualización de la investigación. He tomado los títulos de todos los artículos firmados en las 20 principales revistas españolas de comunicación por autores de mi universidad, la UAB, entre 2007 y 2010. He metido estos datos en Wordle y ha aparecido la nube de etiquetas que podéis ver a continuación.

Wordle: UAB tagcloud for national journals (2007-10)Como parece lógico, ‘comunicación’ es el término más habitual junto a otros previsibles como ‘medios’, ‘digital’ o ‘televisión’. Después ya se aprecian algunas sorpresas, como que ‘ciberperiodismo’ esté a la misma altura que ‘periodismo’. Otros términos que parecen asociarse con los investigadores de la UAB son ‘producción’, ‘interactividad’, ‘publicidad’ o ‘ contenidos’. Las referencias geográficas privilegian ‘España’ y ‘Cataluña’.

Wordle: UAB tagcloud for English-language SSCI journals (2007-10)Se puede realizar el mismo ejercicio con los artículos publicados por los investigadores de la UAB en las revistas de la categoría de Comunicación del SSCI en el mismo período. La nube discrimina mucho menos ya que el número total de artículos es de apenas ocho. Sin embargo, los términos que se observan son bastante diferentes, en muchos casos con poco que ver con los de la nube de revistas nacionales.

De momento no pasa de ejercicio curioso y simpático pero se adivinan posibilidades interesantes para visualizar resultados de investigación.

El estado del acceso abierto para las revistas

He llegado hasta un interesante y reciente artículo de Ernest Abadal sobre acceso abierto que es una excelente explicación de su situación.

Abadal, E. (2012). Retos de las revistas en acceso abierto: cantidad, calidad y sostenibilidad económica. Hipertext.net, 10.

Utilizando Ulrich’s y DOAJ como fuente de datos, se ofrece una cifra del 12-13% de revistas en acceso abierto respecto del total de revistas. Estos datos son muy dispares en función de los países, ya que mientras la cifra es mucho menor en las grandes potencias editoriales, como los países anglosajones, aumenta considerablemente, incluso hasta ser mayoritaria, en países emergentes como Brasil, India o Turquía. Entre los que tienen mayor porcentaje de revistas en acceso abierto también aparece España, con cerca de una tercera parte del total de revistas publicadas. En contraste, justo hoy he encontrado la entrada de blog de una doctoranda canadiense que sitúa el porcentaje de acceso abierto en el 30%.

Porcentaje de revistas en acceso abierto

Porcentaje de revistas en acceso abierto

El artículo también se pregunta sobre la calidad de estos journals. Para ello considera las bases de datos de Thomson-Reuters y Scopus, en las que alrededor del 10% de los títulos son de acceso abierto. Y da ejemplos de algunas revistas que están entre las de mayor impacto de su área, con el caso ya habitual de las revistas de PLoS. Finaliza el artículo con un análisis de las vías de financiación de los modelos de acceso abierto, más variadas de lo usualmente pensado.

Como siempre, he pensado qué sucede con el acceso abierto en las revistas de comunicación. En el caso español, casi todas están en acceso abierto. Las 24 indizadas por IN-RECS lo están, aunque fuera de esta lista hay alguna que requiere suscripción, como Archivos de la Filmoteca y L’Atalante (incluida en Arts & Humanities Citation Index). Entre las 67 revistas del SSCI, la situación es diametralmente distinta. Sólo hay cuatro en acceso abierto, tres de ellas las españolas. A éstas hay que sumar el Journal of Computer-Mediated Communication, la tercera revista de mayor impacto. En este caso la publica una gran editorial comercial, Wiley, que lo hace por encargo de la International Communication Association. Un caso singular es el de una revista eslovena, Javnost-The Public, que requiere suscripción para los dos últimos años pero que mantiene el resto del archivo en abierto.

Porra: ¿qué revistas entrarán en Web of Science?

A estas alturas del año estamos ya a punto de conocer las incorporaciones de revistas a Web of Science (WoS).  Un buen momento, pues, para hacer una pequeña quiniela. Obviamente, va a estar sesgada por mis propios objetos de estudio y mi experiencia pero dentro de poco podremos comprobar qué tal se me da la profecía.

ConvergenceHay dos revistas de las que hace tiempo que me pregunto por qué no están en WoS y que creo que tienen muchos números para entrar y hacer compañía a las 73 cabeceras que actualmente forman parte de este selecto club. Ambas son publicadas por Sage. La primera es Convergence: the International Journal of Research into New Media Technologies. Para mí es una de las tres revistas fundamentales para el análisis de las nuevas tecnologías desde la comunicación, junto a New Media & Society y Television & New Media. La primera está en WoS desde 2001, mientras que la segunda entró entró en 2008. Una muestra de su impacto es que en el Scimago Journal Rank (SJR) ocupa la posición 18 de 122 en comunicación. La segunda revista es International Communication Gazette, una de las más veteranas del ámbito (creada en 1955) y a la que Scimago sitúa en el segundo cuartil en comunicación del SJR.

A estas dos añado una revista en inglés editada desde la Universität St Gallen, en Suiza. Se trata del International Journal on Media Management., que va por su volumen 14 y que es una referencia en una subdisciplina ausente de WoS, la gestión de empresas mediáticas. De ahí mi apuesta.

Fuera del ámbito anglosajón, cualquier predicción es arriesgada. Me sorprendería que se añadiese alguna revista española, ya que a pesar de que alguna de las ausentes es de mayor impacto que las tres que nos representan en WoS, el castellano está mucho más representado que otras lenguas. Así que voto por el francés con Réseaux, una cabecera clásica y ya presente en Scopus. Mi otra apuesta más allá del inglés es Matrizes, una revista brasileña joven pero editada por una de las instituciones latinoamericanas de mayor prestigio, la Universidade de São Paulo, que además representa a un país emergente. Una baza geopolítica a considerar.

¿Cuál es el nivel de nuestras revistas?

Recibo aviso a través de un colega del último artículo publicado sobre revistas de comunicación, en Revista latina de comunicación social. Está recién salido del horno.

Castillo-Esparcia, A.; Rubio-Moraga, A.; Almansa-Martínez, A. (2012). La Investigación en comunicación. Análisis bibliométrico de las revistas de mayor impacto del ISI. Revista latina de comunicación social, 67.

El aviso, sin embargo, más que hacer referencia al artículo en sí se centra concretamente en una frase de las conclusiones: “si comparáramos estos resultados con las características que desde el punto de vista formal, metodológico y temático ofrecen las publicaciones científicas españolas en el ámbito de la Comunicación encontraríamos sin duda alguna grandes similitudes en todos esos aspectos. Ello nos podría llevar a pensar que la razón de la práctica inexistencia de revistas científicas españolas en los índices de impacto internacionales no se deba a la baja calidad de la investigación hispana sino que, muy al contrario, las mismas razones que argumentábamos a la hora de exponer las críticas a estos sistemas de indización y sobre todo la variable idiomática pueden ser muy bien las que expliquen el porqué de esa ausencia.”

Lo primero que se me viene a la cabeza es “Ojalá fuera así”. La ausencia de revistas españolas en WoS que, como los autores reconocen, se corrige parcialmente a partir de 2008 para el caso de comunicación, se debe a razones bien conocidas y ampliamente debatidas. La comunidad bibliométrica siempre ha criticado unos criterios de selección que son públicos pero cuya aplicación no es todo lo transparente que cabría esperar de un sistema fundamental para la comunidad científica (y de un altísimo precio).

Ruiz-Pérez, R., Delgado López-Cózar, E., Jiménez-Contreras, E. (2006): ‘Criterios del Institute for Scientific Information para la selección de revistas científicas. Su aplicación a las revistas españolas: metodología e indicadores’, International Journal of Clinical and Health Psychology, 6(2): 401-24.

A pesar de que uno de los revisores del artículo de Revista latina destaque en su informe que “es significativo descubrir, gracias a este trabajo, lo ‘anglocéntrico’ de las revistas consideradas en el SSCI, así como el hecho de que las revistas consideradas son sostenidas por potentes grupos empresariales”, éstos son datos de sobras conocidos. Para el de los potentes grupos empresariales, tan solo hace falta mirar los Master Journal List de comunicación. Para lo anglocéntrico, las dos obras que para mí mejor lo explican son éstas:

Grégoire, G.; Derderian, F.; Le Lorier, J. (1995). Selecting the language of the publications included in a meta-analysis: is there a Tower of Babel bias? Journal of Clinical Epidemiology, 48(1): 159-63.

Leeuwen, T.; Moed, H.F.; Tijssen, R.J.W.; Visser, M.S.; Raan, A.F.J. (2001). Language biases in the coverage of the Science Citation Index and its consequences for international comparisons of national research performance. Scientometrics, 51(1): 335-46.

A mi parecer, lo relevante de la cita de los autores del artículo es la equiparación de las revistas españolas a las internacionales presentes en WoS por su similitud en aspectos formales, metodológicos y temáticos. Además de relevante es sorprendente, ya que contradice toda la literatura previa sobre la materia.

Método empleado en las revistas españolas de comunicación

Fuente: López-Rabadán, P., Vicente-Mariño, M. (2011)

El estudio más reciente que conozco al respecto es una comunicación de Pablo López-Rabadán y Miguel Vicente-Mariño con una muestra de cuatro revistas españolas, de las que dos están actualmente en WoS. Entre los resultados obtenidos destaca que el método de investigación más habitual de las investigaciones contenidas en los artículos  es la ausencia de método. Algo poco habitual en las revistas internacionales de WoS. Críticas similares aparecen en trabajos previos de Manuel Martínez Nicolás, por ejemplo.

López-Rabadán, P.; Vicente-Mariño, M. (2011). Métodos y técnicas de investigación dominantes en las revistas científicas españolas sobre comunicación (2000-2009). En J.L. Piñuel Raigada, C. Lozares Ascensio y A. García Jiménez (eds.), Actas del 1r Congreso nacional de Metodología de la Investigación en Comunicación, Fuenlabrada: Asociación Española de Investigación de la Comunicación/Universidad Rey Juan Carlos: 665-79 [CD-ROM].

Respecto a las cuestiones formales, el año pasado publiqué un trabajo junto a Pere Masip en el que observamos un patrón formal muy diferente por parte de autores catalanes a la hora de publicar en revistas de comunicación en función del destino nacional o internacional del artículo. Ya estamos trabajando en el caso español pero avanzo que los resultados van en la misma línea.

Masip, P.; Fernández-Quijada, D. (2011). Mapping Communication Research in Catalonia: a comparative analysis of publication patterns in scholarly journals (2007-09). Catalan Journal of Communication & Cultural Studies, 3(1): 95-108.

En este aspecto creo que también puedo hablar por mi propia experiencia, que no difiere demasiado de la de colegas que han publicado de forma relevante internacionalmente en los últimos años, como Jordi Xifra o Enric Castelló. Aunque afortunadamente creciente, el nivel de exigencia requerido para publicar un artículo científico en una revista española (y todavía más latinoamericana) de comunicación está por debajo del de la mayoría de revistas internacionales de referencia. He publicado en una decena de revistas españolas de comunicación diferentes y mi ratio de aceptación debe andar por encima del 90%. En el caso de las revistas internacionales debe ser una cifra cercana a una tercera parte de ese porcentaje. Además, esos rechazos –más que las aceptaciones– han sido mi principal fuente de aprendizaje sobre cómo publicar un artículo científico en general pero también específicamente sobre cómo presentar las evidencias en una investigación o cómo defender mis argumentos. Me gustaría poder decir lo contrario pero lo cierto es que no hay color sobre los niveles de exigencia. Las razones son de carácter histórico. Eso no significa que un artículo publicado en una revista española sea malo. Las revistas marcan el listón a partir de la media de sus autores y esa media también la componen muy buenos investigadores que publican trabajos rigurosos. Yo he citado muchos y buenos artículos en español. No obstante, el nivel de exigencia es muy diferente y casi todos mis colegas que han conseguido publicar fuera comparten esa impresión.

El impacto de Google

El primer día de este mismo mes de abril Google presentó un nuevo servicio dirigido a la comunidad científica denominado Google Scholar Metrics. Bastante se ha discutido desde entonces entre la comunidad bibliométrica y con esta entrada me gustaría ofrecer una breve síntesis adaptada al caso de comunicación.

A partir de los datos sobre publicaciones científicas recopilados en Google Scholar, la herramienta ofrece un ranking de las 100 revistas más citadas en diversos idiomas, lógicamente en inglés pero también en castellano. El impacto se calcula a partir del índice h (el número h de artículos citados al menos h veces) de los últimos cinco años (h5-index) y, a igualdad de h5-index, se discrimina según la mediana de citas recibidas por las revistas incluidas en ese h5-index (h5-median). Aparece, pues, como una alternativa a los índices de impacto de JCR, SJR o SNIP. Metrics también ofrece la posibilidad de personalizar estas listas por palabras que aparecen en los títulos de las revistas; por ejemplo media o comunicación. En este caso el número máximo de revistas es 20.

Top 20 Media en Google Scholar Metrics

Top 20 Media en Google Scholar Metrics

Un primer análisis de esta herramienta lo ofrecieron Álvaro Cabezas y Emilio Delgado López-Cózar desde el grupo EC3 –los responsables de IN-RECS–, que esta misma semana lo han complementado con un segundo análisis centrado en las ciencias sociales. El resultado de esta evaluación se resume perfectamente en esta frase extraída del segundo análisis: “Scholar Metrics es un producto inmaduro que consta de múltiples limitaciones en su configuración actual para la evaluación de las publicaciones de corte nacional en los ámbitos de Ciencias Sociales y de Jurídicas”.

Las razones que llevan a esta afirmación son variadas. Algunas ya parten de problemas detectados para Google Scholar, como los confusos criterios de inclusión de publicaciones –aunque en esto no se diferencie demasiado de Thomson-Reuters o Elsevier– que no se limitan a revistas sino que incluyen también actas de congresos o repositorios, con los problemas de posible duplicación de títulos que conlleva. Sorprendentemente, tres de los títulos más citados en inglés son repositorios, que no son propiamente publicaciones. Otro problema es la falta de normalización de títulos, que lleva a su duplicación por la diferente manera de citarlos por parte de los autores. A la comunidad bibliométrica también le ha llamado la atención la consulta por idioma pero no por área científica, que suele ser lo lógico dados los patrones de citación tan diferentes entre las diferentes áreas. En suma, falta de claridad y justificación en los criterios empleados y herencia de los problemas de Google Scholar, que recientemente repasaba Isidro Aguillo.

Aguillo, I.F. (2012). Is Google Scholar useful for bibliometrics? A webometric analysis. Scientometrics, 91 (2): 343-51.

Por esa razón, Rafael Repiso se tomó la molestia de buscar y clasificar en Metrics las revistas de comunicación de IN-RECS. El resultado, que podéis consultar a continuación, permite clasificar a 14 publicaciones, ya que el resto no está indizada por Scholar o no publica el número mínimo de artículos que considera Metrics. La lista la encabeza Revista latina de comunicación social (con un índice h para cinco años de 9), Telos, Comunicar (7), Zer y Trípodos (6). En el top5 de IN-RECS, en contraste, aparecen Revista latina de comunicación social, Comunicación y sociedad, Comunicar, Estudios sobre el mensaje periodístico y Zer. Es decir, coinciden 3 de 5 y, además, las dos de IN-RECS que faltan aparecen a continuación en Metrics, mientras que Trípodos, presente en el top5 de Metrics, es la sexta en IN-RECS. Así que, paradójicamente, a pesar de los problemas indicados, la correlación de Metrics con IN-RECS es bastante elevada. También aparecen las sombras, ya que el h5-median de Comunicación y hombre es de 27, el doble que la siguiente revista por una mala indización: se debe a la asignación a esta revista de un texto que en realidad es del área de química, muy citadora.

Ranking de Revistas Españolas de Comunicación en Google Scholar Metrics

Ranking de Revistas Españolas de Comunicación en Google Scholar Metrics

En Significance Magazine se muestran más optimistas y han comparado las revistas de mayor impacto en Metrics y en JCR, lo que no deja de ofrecer algunos datos curiosos.

La sensación que queda es que Metrics tiene un gran potencial por estar Google detrás de la herramienta pero que mientras no suba en su nivel de prioridades no podrá competir con productos ya asentados y mucho más desarrollados como los actuales medidores de impacto.

Las fronteras de las ciencias de la comunicación

Hace apenas unos días, comentaba Álvaro Roldán en su blog la discrecional asignación de categorías que “sufren” las revistas en el JCR. Ponía el ejemplo de Scientometrics, revista bibliométrica de referencia que se encuentra dentro de la categoría Computer Science. Interdisciplinary Applications.

Evidentemente, éste es un problema asociado a cualquier sistema de clasificación. Se puede minimizar desarrollando unos criterios claros de asignación de categorías pero aún así se dan situaciones difíciles de resolver. Piénsese, por ejemplo, en las revistas situadas a caballo entre dos disciplinas, a menudo de forma consciente; en comunicación tenemos algunos ejemplos como Comunicar con educación, Derecom con derecho o Political Communication con ciencia política.

Como comenta Roldán, las implicaciones de estar en una lista u otra pueden ser importantes para una revista, ya que influyen en su posición y visibilidad dentro de categorías que se supone que representan campos científicos. Además, un mismo factor de impacto (FI) no tiene el mismo valor en diferentes categorías. La revista Continuum, por ejemplo, es la 5 (de 10) en Cultural Studies mientras que su mismo FI de 0,417 la sitúa la 56 (de 67) en Communication. Es decir, pasa del segundo al cuarto cuartil. O por seguir el ejemplo dado en la entrada del blog, el FI de 1,905 sitúa a Scientometrics en la posición 14 (de 77) en Information Science & Library Science pero en la 23 (de 97) en Computer Science. Interdisciplinary Applications. Aunque el FI no cambie (en principio, la categorización de una revista no debería influir en el número de citas que recibe), su valor se puede diluir o aumentar si se está en categorías más grandes o pequeñas o en si son categorías con una fuerte tradición de citación a revistas –aumentaría el valor medio del FI–.

De hecho, esta reflexión me ha llevado a recuperar un artículo de 2009 que se centraba en un aspecto similar para los estudios de comunicación: cómo delimitar el campo científico a partir de referencias y citas en revistas del ámbito.

Leydesdorff, L.; Probst, C. (2009). The Delineation of an Interdisciplinary Specialty in Terms of a Journal Set: The Case of Communication Studies. Journal of the American Society for Information Science and Technology, 60 (8): 1.709-18.

En ese artículo, los autores comparan las citas emitidas y recibidas por las revistas categorizadas en JCR en Communication, Political Science y Social Psychology. Ya sólo la introducción y la contextualización es interesante para ver la crisis de identidad de las ciencias de comunicación, que han tomado históricamente muchas teorías y métodos de otras disciplinas y que para muchos sigue sin ser una disciplina homogénea, con una gran división entre comunicación de masas y comunicación interpersonal.

Red de referencias y citas

Red de referencias y citas

A partir del análisis de citas muestran como en las dos últimas décadas comunicación se ha ido cohesionando como disciplina, aunque todavía de forma mucho menos clara que disciplinas más consolidadas como las dos con las que se compara. Los autores atribuyen este resultado a razones históricas, con muchos académicos de comunicación formados en otras disciplinas. Sin embargo, conforme los nuevos investigadores están formados en mayor medida en la propia disciplina es de esperar que con su incorporación se consoliden las ciencias de la comunicación como una disciplina más coherente.

En el texto también aparecen otros fenómenos interesantes, como revistas claramente de frontera entre disciplinas (Public Opinion Quarterly con ciencia política), una mayor proximidad a ciencia política que a psicología social, especialidades que se separan del núcleo de revistas (por ejemplo en publicidad) o de forma limitada la separación entre comunicación de masas e interpersonal.

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